sábado, 21 de febrero de 2009

¿Cómo en Lebrija? ¡Ojalá!

El pasado miércoles se desarrolló una jornada de HUELGA GENERAL en la localidad sevillana de Lebrija, una agrociudad de unos 26.000 habitantes.

La huelga, contra la crisis y contra las políticas que nada efectivo para los trabajadores están haciendo contra la crisis, paralizó por completo la localidad, con un 90% de la población secundándola. Y eso, teniendo en cuenta que se hizo pese a la oposición de los ¿sindicatos? lacayos CCOO y UGT. Y pese a las amenazas y presiones del PSOE (que tiene la alcaldía) y de ¡IU!, que es su socio de gobierno.

La crónica de la Huelga y las reivindicaciones pueden verse en el siguiente enlace: http://www.kaosenlared.net/noticia/lebrija-corazon-primera-huelga-general-contra-crisis-capitalista-estad

Muchas de las localidades manchegas son muy similares a Lebrija. Aunque la estructura de la propiedad agraria es algo diferente (allí está aún más extendido el latifundismo), tanto en volumen de población como en actividades económicas la situación es parecida. Con un sector de la construcción en ruina, que arrastra a multitud de empresas en su caída y manda al paro a miles de trabajadores. Con una precariedad enorme, que ante la crisis provoca miseria entre familias endeudadas hasta límites increibles. Con una agricultura de base vitivinícola que explota a los jornaleros, locales o inmigrantes, y que ahora está además afectada por las nuevas reformas en la PAC. Con una alcaldía caciquil que reparte prebendas entre los suyos y margina al resto de la población. Con unos servicios públicos deficientes. Sin perspectivas ante la crisis ¿Os suena de algo ese panorama?

Pero en Lebrija, el pueblo se ha organizado y, apoyado por la CNT, se ha enfrentado a la situación y a los responsables de la situación. Ese pueblo ha demostrado a todos que SÍ SE PUEDE, que la lucha es posible.

¿Y aquí?

Aquí los sindicatos mayoritarios, los burócratas de CCOO y UGT tan sólo son capaces de patalear un poco para que parezca que hacen algo. Pero se niegan a convocar huelgas, a extender las luchas o a simplemente resistir ante cierres y despidos.

Aquí, los caciques del PSOE tratan de dinamitar cualquier intento de oposición real a sus políticas, cualquier movimiento que pueda poner en peligro su poder y el de sus amos, los terratenientes y empresarios.

Y aquí IU se comporta en gran medida como en Lebrija. Pese a su discurso ¿alternativo?, su realidad política es el seguidismo respecto del PSOE, evidenciado en los pactos y en los deseos de pacto al precio que sea. Los periodos de crisis y las luchas colocan a cada uno en su lugar. Y los militantes de IU, más allá de sus direcciones, tendrán que elegir a qué lado de la barricada van a situarse. Sin componendas.

Aquí es necesario que la población, que los trabajadores, emprendamos un proceso de movilizaciones que enfrente la crisis. La realidad material nos fuerza a ello y nos va a forzar más conforme la crisis se extienda.
A.G.